El proyecto parte de la tradición del obrador y de la calidad de la materia prima local para reinterpretarlas desde un lenguaje preciso y actual. El reto era construir una identidad capaz de transmitir calidad y sofisticación sin recurrir a los códigos habituales de la pastelería gourmet. El concepto se articula en torno a la precisión, el deseo, el equilibrio y el ritual.Las iniciales MM (marca y nombre del maestro pastelero) se convierten en un sistema gráfico modular, capaz de generar diferentes composiciones y adaptarse. La identidad se extiende al packaging mediante soluciones para diferentes formatos de producto, donde estructura, gráfica, materiales y experiencia de apertura forman un conjunto coherente. (youtube.com/shorts/GNPOh-BBbQ4)