Vermell es una pastelería de barrio con alma de gran maison, donde cada pieza se elabora sin atajos y con una obsesión sana por hacerlo bien. El reto era construir una identidad capaz de transmitir esa calidad artesanal sin perder su personalidad joven y cercana.El logotipo parte de una tipografía de inspiración modernista catalana, reinterpretada en clave contemporánea para conectar tradición y presente. El rojo carmesí, además de dar nombre a la marca, aporta carácter y apetito; el verde menta introduce frescura y naturalidad. Y como contrapunto, El Diable: un símbolo inspirado en la cultura popular catalana que representa la tentación, la alegría y el placer de pecar.Una identidad con raíces, carácter y un poco de picardía.