El Pabellón La Ibense reinterpreta la arquitectura efímera comercial fusionando el racionalismo modular de Jean Prouvé con el dinamismo costero del de Miami (MiMo). Concebido bajo la lógica de la construcción industrializada, su fachada se organiza mediante un ensamblaje en taller de paneles faceteados en tonos verde agua que rompen la ortogonalidad tradicional.
El proyecto actúa como una segunda piel inteligente: integra geometrías solares pasivas, vuelos perimetrales y cubierta textil técnica para autorregular sombras y radiación térmica a lo largo del día. Un ejercicio donde la industrialización del detalle, la eficiencia climática y la frescura expresiva convierten al espacio en un hito contemporáneo y funcional plenamente integrado en su entorno.