La cadena hotelera SLS aterriza en Europa con una identidad de lujo barroco reinterpretado: clásica y ornamentada, pero con un giro irreverente y lúdico. Se desarrolla un concepto de branding arquitectónico que introduce al huésped dentro en el universo SLS a través de su propio reflejo. Mediante metacrilato espejo bronce con ornamentaciones grabadas en láser y estructura de aluminio lacado en bronce.
La representación del imagotipo en el rótulo de entrada se desarrolla modelado y texturizado en 3D para ser replicable, impreso por piezas, ensamblado y acabado con apariencia metálica. Todo un universo SLS creado para hacer de Barcelona el inicio de la expansión europea de la marca.