El objetivo: actualizar la gama de packaging de Familia Santías para transmitir la calidad real del producto y favorecer la decisión de compra, sin perder su identidad de arraigo familiar.
El reto: crear un diseño moderno y reconocible, evitando los códigos visuales clásicos ligados a la tradición.
La solución: desarrollo de un lenguaje visual basado en el ecosistema donde se producen sus aceites, rodeado de dehesa, olivar, ganadería y minería. Esta singularidad se representa mediante ilustraciones conectadas que forman una “S” en conjunto, vinculada al nombre y reconocible a primera vista.
En los aceites de frutado medio, la “S” aparece completa y diferenciada por gamas cromáticas. En los intensos, se representa en ilustraciones individuales; en el frutado ligero, se aplica a todo color.