Gible es una experiencia interactiva que transforma emociones abstractas e intangibles en representaciones visuales tangibles. A través de una interfaz digital, los usuarios responden cuatro preguntas sobre su estado emocional. El sistema, desarrollado a partir de encuestas realizadas a 100 personas, genera un póster único que refleja su momento interno de forma personalizada. A partir de las respuestas dadas por el usuario, se genera un círculo, elemento central visual. Este cambia en color, tamaño, rotación, cantidad y movimiento para expresar lo intangible, convirtiendo las emociones en un lenguaje visual y tangible. Cada póster funciona como un registro personal y poético de la experiencia emocional, ofreciendo una manera única de explorar y comprender el mundo interior.