Para la marca Red Peak, me inspiré en el poder y la libertad que evoca el color rojo en los labios. Imaginé un mundo donde cada sorbo de vino y cada emoción se entrelazan, unidos por la intensidad de esta tonalidad.
Mi objetivo era crear una marca que celebrara la libertad como pilar de la pasión y el poder. Por ello, el tótem del Frailecillo se convirtió en el elemento central de la identidad visual. Su pico rojo intenso representa la valiosa audacia de expresarse con fuerza. Al ser un ave, simboliza la libertad, que es el corazón de la marca.
Red Peak es más que un vino; es una invitación a vivir intensamente y a abrazar la pasión. Es la libertad de expresarnos y de vivir cada momento al rojo vivo.
P. D. Favor de revisar la presentación que adjunté en PDF, gracias.