Lazareta es una antología de narrativa contemporánea que reinterpreta desde el diseño gráfico la crudeza del racismo, la clase, el deseo y la violencia estructural. El libro propone una lectura incómoda: los textos están inclinados seis grados, como si la historia misma estuviera fuera de eje.}La estética remite a una fotocopia mal hecha, con papeles rasgados, cartulinas negras y trazos de tiza. En portada, una pistola de agua cuestiona la inocencia rota: la infancia y el polvo de una violencia disfrazada de juego. Esta obra denuncia con ironía visual lo que socialmente se quiere ocultar. Porque nada se inclina, pero todo se quiebra.