Con motivo de la celebración de la salida del Tour desde Euskadi, se engalanaron las principales ciudades para dar la bienvenida al evento generando desde las semanas previas un espíritu de fiesta y al mismo tiempo asentando la marca entre la población. Desde un photocall de bienvenida junto a las cintas de equipaje en el aeropuerto hasta bicicletas subiendo paredes y farolas, combinado con barandillas, macetas y bancos decoradas en los colores de los maillots, o elementos gigantes cubiertos en color amarillo, cada rincón invitaba a sentir el espíritu del Tour. La convivencia de instalaciones permanentes y acciones itinerantes permitieron generar una experiencia compartida en todo el territorio.