Almatura es un nombre que refleja el sentimiento y la preocupación por cuidar y preservar el entorno, obteniendo un vino sostenible y respetuoso con el medio. El reto era crear una imagen que reflejara de la manera más fiel posible la filosofía del proyecto.Las etiquetas se han hecho reciclando papel artesanalmente, incluyendo hojas y semillas de los cultivos asociados al viñedo. Para tintarlas se usa la clorofila de las hojas, cúrcuma y vino.Para comunicar que se puede dejar huella sin contaminar se usa un golpe seco, un paralelismo con la labor de recuperación del campo. Para sellarlo se ha utilizado cera de abeja, con el fin de proteger la cera se cubre con hoja de platanera, el cultivo más conocido y extendido de las Islas Canarias y esta se ata mediante una cuerda de cáñamo.