SodLab era una empresa de tecnología que crea softwares de gestión a la medida de cualquier negocio, haciendo que la programación sea extremadamente funcional y flexible, para hacerlo accesible a cualquier empresa, reduciendo tiempos en el proceso de desarrollo y finalmente abaratando costos en el área de T.I de las empresas. El problema es que su nombre no representaba esos valores, generaba confusión y no estaba transmitiendo algo de valor para la marca.Queríamos crear una marca que llegará a un público de marcas grandes y emprendimientos pequeños con la misma claridad y mensaje. Hasta la etapa más compleja de la transformación digital debería ser simple.
Así nace Simplex, una identidad visual que se inspira en su tecnología escalable.