Como reducir a Goya a un único símbolo era una quimera, diseñamos una G robusta e imponente para remitir a un artista poliédrico con una obra inabarcable. Las tipografías y colores, inspirados en sus distintas técnicas y etapas, permiten distinguir entre las diferentes áreas de acción de la Fundación, creando así una identidad expresiva y mayúscula, siguiendo la estela del legado de Goya.