El suicidio es la tercera causa de muerte entre adolescentes y jóvenes en México y en el mundo. A pesar del aumento de casos, persiste un fuerte estigma que impide hablar del tema con libertad en los diferentes espacios de convivencia. En años recientes se han implementado distintas campañas relacionadas con el tema, sin embargo, la mayoría han centrado su enfoque exclusivamente en los adolescentes, dejando de lado el rol crucial que juegan los padres. Esta campaña establece un diálogo usando la voz de un adolescente que ya estuvo ahí, como puente narrativo hacia los padres, sin acusar ni idealizar. Es emocional, pero clara. Rompe ideas preconcebidas y la falsa seguridad por asunción de las cosas, transformándose en acciones concretas de observación, escucha activa y acompañamiento.