Esta pintura está inspirada en El Principito y fue concebida con la intención de funcionar como una posible portada del libro. Por ello, busqué representar uno de los aspectos más importantes de la obra: la relación de amistad y afecto entre el Principito, el zorro y la rosa.Para lograr un mayor impacto visual, utilicé una combinación de colores cálidos y fríos. En el fondo predominan los tonos azules, que evocan el cielo nocturno, la tranquilidad y el universo característicos de la historia. En contraste, los personajes están pintados con amarillos, naranjas y rojos, colores cálidos que simbolizan la cercanía, el cariño y la vida.