El proyecto nace de una idea muy simple: fijarse en aquello que habitualmente pasa desapercibido. Normalmente andamos mirando en tierra o recto, sin cesar atención a los elementos visuales que forman parte de los edificios y calles que nos rodean.
Este proyecto parte de la observación de los pequeños detalles arquitectónicos presentes en las calles de Vic, como las rejas, las baldosas y las cristaleras. A través de la fotografía y la reinterpretación digital de estos elementos, se busca dar valor a formas y ornamentos que a menudo pasan desapercibidos, transformándolos en nuevas composiciones visuales mediante la experimentación con colores, texturas y pinceles digitales.