Campaña gráfica institucional contra la piratería cultural, encargada por el Ministerio de Cultura y dirigida a jóvenes de 16 a 30 años bajo el lema Me Gusta, lo Pago.El brief original tenía un tono de deber y obligación que generaba distancia. La propuesta resignifica el mensaje desde el deseo: la cultura es placer, y pagar es la consecuencia natural de querer que esa experiencia siga existiendo. La campaña no moraliza, seduce.El concepto se traduce en un lenguaje visual directo y vibrante, construido con códigos del cómic, trazo espontáneo y manos que muestran la reacción física ante la experiencia cultural.El sistema incluye un cartel principal en azul y cuatro carteles temáticos en colores cálidos: música, lectura, videojuegos y fútbol. Adaptada a soportes físicos y digitales.