El diseño gráfico sigue operando con materiales y procesos lineales que no responden a los retos ambientales actuales ni a la necesidad de transitar hacia prácticas regenerativas. El proyecto aborda esta limitación explorando cómo integrar organismos vivos dentro de el. Su objetivo es adaptar la técnica de domesticación de raíces para desarrollar nuevas materialidades y aplicaciones visuales que permitan una gráfica sostenible y multiespecie. La solución se materializa en un manual educativo y en piezas gráficas vivas que combinan crecimiento vegetal, comunicación visual y experimentación material. Estas herramientas hacen accesible el biodiseño para estudiantes y diseñadores, fomentando curiosidad, práctica experimental y una visión regenerativa aplicable al futuro del diseño gráfico.