Para la presentación del nuevo Audi Q6 e-tron se desarrolló una experiencia inmersiva que invertía el código habitual del sector: no se iluminó el vehículo, fue el propio coche quien proyectó la luz. A partir de su innovadora firma lumínica digital activa, se creó una instalación artística en colaboración con el artista Javier Riera, donde el vehículo generaba formas, ritmo y energía, convirtiéndose en el epicentro de una obra viva. La exposición, de carácter itinerante, recorrió cuatro ciudades —Sevilla, Barcelona, A Coruña y Madrid— adaptándose a espacios singulares mediante un sistema modular sostenible. Dirigida a públicos VIP y estratégicos, la experiencia combinó innovación, arte y emoción, reforzando el posicionamiento de Audi como Electric Brand y ofreciendo una presentación única