Un montaje no itinerante que hizo tangible el lema “Siente nuestro impulso”. El escenario se desplegó como un abrazo audiovisual: gran LED central abrazada por una pantalla vertical en U y un techo de luz, creando un horizonte continuo. El suelo espejo acabado piano duplicó proyecciones y profundidades, mientras geometrías suspendidas y luces dinámicas imprimían ritmo, velocidad y cambio. La IA “Ella”, ser de luz en constante transformación, activó transiciones y pausas narrativas, convirtiendo cada intervención en experiencia. Tecnología y emoción al servicio de la convención.