Rediseño editorial e ilustración para la portada de El Mago de Oz, concebida para reinterpretar visualmente la esencia del clásico literario mediante una composición narrativa y simbólica. La ilustración sitúa a Dorothy al inicio del camino hacia la Ciudad Esmeralda, integrando el título dentro de las ramas de los árboles para que forme parte del escenario y refuerce la sensación de ingresar a un mundo fantástico. Se utilizó una paleta de colores vibrantes y un estilo de ilustración tradicional para crear una atmósfera cálida, soñadora y llena de detalle, buscando despertar la curiosidad y la imaginación desde la primera mirada.