El proyecto de packaging para Debiaggi Pizzería redefine la estética tradicional del sector de comida para llevar mediante una propuesta visual audaz y contemporánea que busca la diferenciación inmediata en donde el uso del amarillo, color corporativo, actúa como reclamo y proyecta energía, mientras que el negro contrasta creando un foco de atención. El diseño integra un sistema de patrones geométricos en los laterales de la caja que fortalece el branding perimetral asegurando que la identidad de la marca sea identificable desde cualquier ángulo y genera un impacto visual cuando las piezas se encuentran apiladas, transformando el contenedor funcional en un elemento de comunicación estratégica.