El diseño de las cartas de La Chistera se desarrolla a partir de un sistema visual basado en patrones geométricos y efectos ópticos. La carta de platos utiliza un módulo circular repetido que simboliza el plato como elemento central de la experiencia gastronómica. Para la carta de vinos, el patrón genera una silueta de botella mediante la manipulación de ritmo y contraste, creando un efecto de “figura y fondo” que revela la forma sólo al observarla con detenimiento.La paleta cromática —negro, blanco y rojo— refuerza la estética del restaurante y su vínculo con el espectáculo. La maquetación interior mantiene orden, claridad y jerarquía, equilibrando funcionalidad y concepto visual. El resultado es un diseño coherente con el posicionamiento del local: sorprendente, memorable y distintivo.