Unas jornadas gastronómicas dedicadas a la carne de Cerdo Ibérico deben de estar centradas en el protagonista principal. El diseño se basa en aquellos carteles de «los más buscados», donde lo central era el dibujo del retrato del forajido. Lo más buscado en este caso es la apreciada carne del Cerdo Ibérico (o guarro coloquialmente). Se muestra esta idea creando una ilustración a modo de grabado de la cara del cerdo añadida a un trabajo tipográfico estilo letterpress para imprimir sobre papel offset en sólo dos tintas, el naranja corporativo y el negro grafito, que acentúan la idea del grabado en la cartelería clásica de tipos móviles.
La ilustración tiene en cuenta todos los detalles morfológicos de la raza como sus características, y poco habituales, orejas caídas sobre la «jeta».