Al finalizar el año 1965, hubo una exposición en el hall de la Escuela de Artes Aplicadas ubicada en Santiago de Chile, en la calle Arturo Prat. Un egresado llamó la atención; era Vicente Larrea. Al tiempo Larrea + Albornoz empiezan a firmar su trabajo de esta manera e identificándose como diseñadores gráficos. Esta publicación reúne el recorrido descriptivo y visual que tuvo la Oficina Larrea, reconstruida y analizada por los autores —Mauricio Vico y Juan Carlos Lepe— describiendo así características de procesos y resultados de diseño, junto a una escritura didáctica. Esta edición resulta entonces un homenaje al diseño gráfico en Chile a través de esta oficina, que hasta el día de hoy, sigue vigente como referente nacional e internacional.