Creamos la marca MALAVOLTA, un restaurante italiano que trasciende lo común y quiere darle la vuelta a todo lo que sucede en su sector. Nuestra misión fue romper esquemas y encapsular ese espíritu de rebelión y autenticidad que define la personalidad de esta marca, en un mar de franquicias homogéneas. El resultado es un grito de cambio contra lo predecible.
La tipografía, contundente e industrial, irradia fuerza y carácter. El universo visual, que juega con texturas desgastadas y elementos gráficos callejeros, evoca una actitud de resistencia frente a la corriente. Y, la paleta cromática, con un verde vibrante como protagonista, demuestra la actitud de frescura y vitalidad necesaria para que MALAVOLTA cumpla su misión de darle la vuelta a todo y demostrar que está hecha “de otra pasta”.