“Mi Cuerpo como Territorio Político” es una colección de indumentaria que utiliza la impresión textil para cuestionar las normas de género y la opresión simbólica que recae sobre los cuerpos. A través de técnicas gráficas como el tipo móvil y la serigrafía, las prendas se convierten en un medio de denuncia visual y un espacio de reflexión crítica. La indumentaria actúa como canal de comunicación que invita a la ciudadanía a cuestionar los significados impuestos sobre el cuerpo y la identidad.