El proyecto es una sala de 18 m2 para realizar sesiones de Sonoterapia ubicada en el Hotel Magnolia, en el centro de Santiago.
El desafío del proyecto era poder generar un espacio acogedor e íntimo, donde el huésped pudiera tener una experiencia individual que mezcla sonido con luz.
Se abordó el proyecto completo, la modificación interior de la sala, donde se incorporaron cortinas, la modificación de la cenefa, y la iluminación.
Se utilizaron dos tipologías de iluminación: iluminación directa mediante 4 spots de 210 lm embutidos en el cielo falso, e iluminación RGBW lineal en cenefa y delante y detrás de las cortinas. Esto para poder generar distintas escenas de luz.