El proyecto es el primer gimnasio LIT Studio, una marca nueva en el sector fitness, orientada a un público más joven.
En el proyecto, la luz es el elemento protagonista, que otorga un ambiente diferente a las distintas salas de entrenamiento, y además que dirige el recorrido visual del espacio.
Fue un proyecto desafiante, ya que son 5 salas ubicadas en un espacio irregular, donde cada una debía tener su propia personalidad, pero debían tener un lenguaje común a través de la luz. Se diseñó un esquema lumínico donde se utilizan distintos recursos, líneas de luz continuas, baños de luz, uso del color, contraluz y backlights, entregando un dinamismo que logra estimular y motivar al usuario.