La portada representa la diversidad de «formas» de la creatividad gallega a través de una G orgánica que invade toda la cubierta y el uso de una película holográfica, que cambia de color en función de la incidencia de la luz —remarcando la idea de pluralidad— y tiene como fondo una representación de identidades gráficas, realizadas por una gran variedad de diseñadoras y diseñadores de Galicia.