El libro «Oceanus Plasticus» se concibe como una reinterpretación contemporánea de los antiguos bestiarios ilustrados, compendios donde se catalogaban criaturas reales y fantásticas para explicar el mundo. La composición de la cubierta, evocadora de un atlas enciclopédico, presenta especies marinas transformadas en seres quiméricos mediante la conexión formal y conceptual entre residuos plásticos y fauna oceánica: por ejemplo, un caballito de mar que se funde con una botella. Cada ilustración combina fragmentos de desechos plásticos con anatomías marinas, construyendo un nuevo imaginario visual que actualiza la tradición del bestiario y convierte la cubierta del libro en un recurso gráfico de concienciación y denuncia frente a la contaminación que imponemos a nuestros océanos.