La artista Mery Pais aborda con su trabajo una reflexión sobre las barreras religiosas y culturales que nos separan. Lei eterna fue una performance en la que se reivindicaba el acercamiento entre creencias religiosas. Los participantes aparecieron ataviados con unas fundas negras que después revelaban interiores de coloridas telas asociadas a distintos credos.
Esta “colección de crisálidas” fue la pieza central de la exposición para la cual se edita el catálogo. El objetivo era dar continuidad al proyecto y dejar un registro tangible de la acción efímera. Se buscaba incluir de algún modo los retales sobrantes de los trajes en la publicación, así que propusimos “vestir” cada libro con un fragmento de esas telas y hacer de cada ejemplar una pieza de colección única.