La obra consiste en la creación de una letra basada en las obras de la artista ecuatoriana Alba Calderón, quien destacó como pintora y activista en la década de 1930. Se centraba en representar a la gente común trabajando en campos, destacando elementos como sombreros, cuerpos y árboles. Capturó los paisajes rurales cotidianos y tuvo una inclinación a retratar más a mujeres que a hombres.Por lo tanto, se diseñó la letra C utilizando una fuente sans-serif como base, caracterizada por carecer de serifas y estar construida completamente con formas geométricas. Para el diseño se trabajó con tratamiento superficial en donde se aplicaron texturas de pinceladas inspiradas en elementos representativos de la obra de Calderón. Esto contribuye a dotar a la letra de una identidad propia y única.