Este libro habla de la cocina como una actividad relajante, que nos ayuda a parar y centrarnos en el aquí y ahora. El diseño de este libro pretende transmitir ese momento de calma, desde la elección de un formato ancho que parece expandir el tiempo hasta los encartes de papeles diferentes que te sorprenden en medio de la lectura. Algunos recursos que transmiten esta idea son reducir la velocidad de lectura separando las palabras, aumentar el interlineado o el interletrado, modificar la opacidad, usar mucho espacio blanco... El punto como elemento recurrente (por ser el símbolo de la pausa): encontramos las fotografías en mapa de bits con trama de puntos. También los colores relajantes, optando por azul y naranja en vez de la dureza del blanco y negro.