El rediseño del envase de Saimaza responde a la necesidad de actualizar su identidad visual y alinearla con una visión más sostenible. Se sustituye el uso de plásticos por materiales reciclables como cartón y metal, reforzando el compromiso medioambiental de la marca. La propuesta gráfica unifica la gama cromática en torno al rojo, dorado y negro, eliminando elementos genéricos y potenciando la fuerza visual del conjunto. El resultado es una imagen coherente, moderna y con fuerte impacto en el lineal.