La propuesta surge ante la necesidad de aumentar el consumo de vino contra otros productos en Monterrey, México, ciudad que posee una cultura de cervecera arraigada. El tomar cerveza (chela - chelear) se contrapone ante el neologismo “Winear” que busca emular la misma acción, pero con vino (wine – “winear”). La identidad gráfica de la campaña “Winear” se creó a partir de más de 280 variables caligrafías y se crearon cuatro diferentes sistemas de ilustraciones hechas a mano y posteriormente adaptando su forma y textura a la paleta de color propuesta. La campaña busca generar un mundo nuevo por explorar, donde el vino está engrandecido de una forma llamativa y diferente, que rompe con la barrera de lo que actualmente maneja la competencia e incluso la empresa Vinoteca.