Línea de conservas de origen mexicano que exalta la riqueza endémica, mediante una colección de ingredientes tradicionales de Oaxaca, Jalisco y Sinaloa, estados reconocidos por ser grandes productores agrícolas del país. Las ilustraciones refuerzan la patrimonialización de las conservas como expresión de memoria, autenticidad y orgullo cultural, a través de un estilo expresionista que comunica la sofisticación inherente a las frutas y verduras seleccionadas. Se emplearon técnicas de acrílico y acuarela con una paleta cromática monocromática que genera volumen, resaltando la carnosidad y jugosidad de las pulpas. Esta armonía unifica los ocho productos, acentúa su identidad visual y se complementa con el símbolo gráfico de la marca Rosetta.