Desde pequeños nos enseñan que la piel debe ser uniforme, sin marcas. Nos dicen que las manchas, cicatrices o condiciones como el vitíligo, la psoriasis y las quemaduras son imperfecciones. Pero, ¿y si en lugar de ocultarlas, las convertimos en arte?EKHO es un proyecto estudiantil que transforma estas historias en diseño. A través de ilustraciones en textiles, convertimos lo que antes generaba inseguridad en orgullo. Porque vivir con una piel distinta no solo afecta la imagen, también la autoestima y la forma en que nos vemos.Más que moda, EKHO es un acto de reconocimiento. Queremos que cada persona se mire al espejo y diga: sí, me reconozco. Porque la piel no nos define, pero sí cuenta nuestra historia.