La campaña se basa en una acción de face-painting con doce personas de distintas edades y sexos, en cuyas caras se dibujaron mascarillas con motivos relacionados con los sectores culturales más afectados por la pandemia. Se fotografiaron sus rostros y se hizo un making-of que se convirtió posteriormente en un vídeo. Se hicieron carteles, marquesinas y mupis, anuncios en prensa, banners y 2 vídeos.